
El X5 se presentó para la presa mundial en Atlanta, Estados Unidos -país en donde se lo fabrica-, en noviembre de 1999.
Más que por el marketinero “sport activity vehicle”, que intenta diferenciarlo de los demás todotereno o sport utility, el X5 sobresale del resto por su excelencia.
Un nivel de equipamiento monumental, tanto en materia de confort como de seguridad, y un impresionante motor de 4,4 litros que desarrolla 286 caballos de fuerza, la máxima potencia que pueda encontrarse en un 4×4.
Su versión “normal” supera los 200 km/h de velocidad máxima, y la sport, con suspensiones más rígidas, alcanza los 230km/h.
El motor del X5 es el mismo que lelvan los sedanes 540 y 740, pero su plataforma es totalmente nueva. La tracción es permanente en las cuatro ruedas y, en condiciones normales de terreno, se reparte el 62% de la potencia sobre el eje trasero y el 38% restante sobre el delantero. Estos porcentajes varían automáticamente cuando las exigencias del terreno así lo requieren. El conductor cuenta, además, con el dispositivo HDC (Hill Descent Control), ideal para el descenso de pendientes empinadas. Apretando ese botón en el tablero, el vehículo desciende suavemente ,sin superar los 10km/h.
La caja de cambios es automática, pero cuenta con la opción Steptronic, con la que se puede pasar de marcha de modo secuencial.
