Y afortunadamente, las empresas de vehículos no se olvidan de la seguridad.
La idea principalmente se enfocará a los más pequeños, cuyos cuerpos son más frágiles y por tanto, corren más riesgos al momento en que el cinturón de seguridad actúa.
Ford anunció que en su SUV Explorer iniciará la producción de esta innovación en 2010, diseñado para brindar protección adicional a los ocupantes traseros, que frecuentemente son niños o personas mayores.

Principalmente, este nuevo cinturón distribuirá su fuerza en una superficie cinco veces mayor que el tradicional, ayudando a reducir presión y mejorando el control del movimiento para cabeza y cuello. El 90% de los sujetos de pruebas manifestaron que encuentran más confortables con estos nuevos cinturones, por lo tanto podría ayudar a que esta ayuda se pueda utilizar en los pasajeros traseros, que frecuentemente es muy baja.
Aunque el primer vehículo en utilizar esta nueva tecnología será el Explorer, Ford espera que eventualmente todos su modelos a nivel global puedan ofrecerla.
Como sabrán, en un choque frontal a más de 60km/h, el cinturón de seguridad es casi inutil. Al ser tan brusco el descenso de velocidad del cuerpo (de 60 a 0km/h en fracciones de segundo) todos los órganos internos chocan con los huesos, produciendo hermorragias interiores y hasta una eventual rotura ósea. Con esta innovación, esperamos que pueda ser aún de más seguridad.